Proceso de Individuación
Para el Dr. Carl Jung, Padre de la Psicología Analítica, cada persona es única y singular. Y todos a partir de estar vivos estamos convocados a llevar adelante un proceso de transformación que Jung llamaba Individuación.
Este proceso trata en esencia de despertar nuestro potencial y nuestra conciencia individual, venciendo por cierto las siempre presentes resistencias, para lograr ser personas libres.
Ahora bien, este Proceso de Individuación no atañe sólo a cuestiones psicológicas, sino que también implica un desarrollo espiritual - filosófico.
En este proceso, lo inconsciente emerge al mundo consciente, por lo que el proceso implica también un aprendizaje donde la persona debe aprender a manejar su sombra, conformando de esta manera un yo luminoso que nos permita ser felices y libres.
La individuación es clave en nuestro proceso vital. Supone dejar de lado obstáculos, dificultades, condicionantes y esquemas disfuncionales. Es decir, implica un profundo trabajo en nosotros mismos.
Algunas acciones que favorecen que podamos llevar adelante este proceso son:
Despertar nuestra consciencia, ampliarla. No somos sólo un cuerpo, ni aquello que nos rodea. Ni siquiera somos aquello que tenemos o incluso las personas que están a nuestro lado.
El trabajo debe estar orientado a trabajar la tensión de los opuestos. Conciliar en nuestras vidas luces y sombras, errores y aciertos, blancos y negros. No se trata de suprimir lo que no nos gusta e iluminar aquello que nos hace brillar. Se trata de conciliar, comprender y aceptar.
Trabajar en nuestra creatividad, nuestra imaginación, para lo cual toda expresión artística ayuda y mucho, leer, escribir, pintar, jugar, etc. El arte puede ser un buen vehículo para aceptar y trabajar la tensión de los opuestos.
En definitiva el Proceso de Individuación implica transformar-nos en individuos integrados donde podamos llegar a ser uno mismo, plenos, auténticos, autónomos e independientes.
GJPZ.
